Las entregas o utilización de vehículos a trabajadores como renta en especie del IRPF

En la normativa del IRPF se regulan las rentas en especie y dentro de ellas está la entrega de un vehículo en especie para los trabajadores, del cual hay un incentivo en caso de ser un vehículo eficiente energéticamente.

Una renta en especie es “la utilización, consumo u obtención, para fines particulares, de bienes, derechos o servicios de forma gratuita o por precio inferior al normal de mercado, aun cuando no supongan un gasto real para quien las conceda”. De este concepto hay unos supuestos excluyentes y otros que se incluyen en el mismo pero son exentos.

De esta forma, la entrega y utilización de vehículos a los trabajadores es un rendimiento de trabajo en especie pero no exenta, la cual se valora de forma diferente según sea su caso:
a) En el supuesto de entrega, será su valor el coste de adquisición para el pagador, incluidos los tributos que graven la operación (deberá incluirse la totalidad del IVA satisfecho, con independencia de que resulte o no deducible para el pagador).
b) En el supuesto de uso y que el vehículo sea propiedad del pagador, su valoración será el 20 % anual del coste de adquisición para el pagador, incluidos los tributos que graven la operación (deberá incluirse la totalidad del IVA satisfecho, con independencia de que resulte o no deducible para el pagador).
c) En el supuesto de uso y que el vehículo no sea propiedad del pagador, su valoración será el 20 % anual del valor de mercado que correspondería al vehículo si fuese nuevo.

En los casos b) y c), es donde se aplica el incentivo ecológico el cual esta valoración se puede reducir hasta un 30% si son eficientes energéticamente.
Para saber establecer la eficacia energética del vehículo se tiene que acudir al Reglamento Nº 715/2007 del Parlamento Europeo y del Consejo de 20 de junio de 2007, sobre la homologación de tipo de los vehículos de motor por lo que se refiere a las emisiones procedentes de turismos y vehículos comerciales ligeros (Euro 5 y Euro 6) y sobre el acceso a la información relativa a la reparación y el mantenimiento de los vehículos.
A partir de este Reglamento se establece una escala de reducción que va desde el 15 al 30% y que se va a mostrar a continuación:
a) Reducción al 15% si se trata de vehículos que cumpliendo los límites de emisiones Euro 6 previstos en el anexo I del Reglamento en donde sus emisiones oficiales de CO2 no sean superiores a 120 g/km y el valor de mercado que correspondería al vehículo si fuera nuevo, antes de impuestos, no sea superior a 25.000 €.
b) Reducción al 20 % si se trata de vehículos híbridos o propulsados por motores de combustión interna que puedan utilizar combustibles fósiles alternativos (autogás –GLP– y Gas Natural) que cumpliendo los límites de emisiones Euro 6 previstos en el anexo I del Reglamento en donde sus emisiones oficiales de CO2 no sean superiores a 120 g/km y el valor de mercado que correspondería al vehículo si fuera nuevo, antes de impuestos, no sea superior a 35.000 €.
c) La reducción será del 30 % cuando se trate de cualquier vehículo eléctrico:
1) De batería (BEV).
2) De autonomía extendida (E-REV).
3) Híbrido enchufable (PHEV) con una autonomía mínima de 15 Km siempre que el valor de mercado que correspondería al vehículo si fuera nuevo, antes de impuestos, no sea superior a 40.000 €.
Por tanto, la pagadora debe tener saber a ciencia cierta las características del vehículo para acogerse a esta reducción y poder reducir sus gastos de remuneración.

Ahora bien, el rendimiento integro de trabajo a esta valoración solo se tendrá en cuenta como retribución en especie, la disponibilidad del automóvil para fines particulares con independencia de que exista o no utilización efectiva del mismo, por lo que debe quedar claro la jornada laboral.

Para calcular el rendimiento íntegro del trabajo, se suma esta estimación de valor de la entrega del vehículo y el ingreso a cuenta (salvo que su importe hubiera sido repercutido al perceptor de la renta). El ingreso a cuenta será el valor obtenido del rendimiento por un tipo de retención.
No existirá obligación de efectuar ingresos a cuenta respecto a las contribuciones satisfechas por los promotores de planes de pensiones, de planes de previsión social empresarial y de mutualidades de previsión social que reduzcan la base imponible.

Los tipos de retención que podrían aplicarse serán:
a) El 35 % para las retribuciones que se perciban por la condición de administradores y miembros de los Consejos de Administración, de las Juntas que hagan sus veces y demás miembros de otros órganos representativos.
b) El 19 % para las retribuciones que se perciban por la condición de administradores y miembros de los Consejos de Administración, de las Juntas que hagan sus veces y demás miembros de otros órganos representativos si los rendimientos procedan de entidades cuyo importe neto de la cifra de negocios del último período impositivo finalizado con anterioridad al pago de los rendimientos sea inferior a 100.000 €. Si dicho período impositivo hubiere tenido una duración inferior al año, el importe neto de la cifra de negocios se elevará al año.
c) El 15 % para los rendimientos derivados de impartir cursos, conferencias, coloquios, seminarios y similares, o derivados de la elaboración de obras literarias, artísticas o científicas, siempre que se ceda el derecho a su explotación.
d) El 15 % para los atrasos que correspondan imputar a ejercicios anteriores, salvo cuando resulten de aplicación los tipos previstos las letras anteriores a), b) y c).
c) El tipo general el cual se aplican estas reglas:
* El resultante de multiplicar por 100 el cociente entre r la cuota de retención por la cuantía total de las retribuciones del trabajo, y se expresará con 2 decimales. La cuantía total de las retribuciones del trabajo se calculará de acuerdo con las siguientes reglas:
1.ª Regla general: Con carácter general, se tomará la suma de las retribuciones, dinerarias o en especie que, de acuerdo con las normas o estipulaciones contractuales aplicables y demás circunstancias previsibles, vaya normalmente a percibir el contribuyente en el año natural, a excepción de las contribuciones empresariales a los planes de pensiones, a los planes de previsión social empresarial y a las mutualidades de previsión social que reduzcan la base imponible del contribuyente, así como de los atrasos que corresponda imputar a ejercicios anteriores. A estos efectos, las retribuciones en especie se computarán por su valor determinadas anteriormente, sin incluir el importe del ingreso a cuenta.
Esta suma de las retribuciones, incluirá tanto las retribuciones fijas como las variables previsibles. A estos efectos, se presumirán retribuciones variables previsibles, como mínimo, las obtenidas en el año anterior, salvo que concurran circunstancias que permitan acreditar de manera objetiva un importe inferior.
2.ª Regla específica para trabajadores manuales que perciban sus retribuciones por peonadas o jornales diarios, consecuencia de una relación esporádica y diaria con el empleador: se tomará como cuantía de las retribuciones el resultado de multiplicar por 100 el importe de la peonada o jornal diario.
* Si la diferencia entre la base para calcular el tipo de retención y el mínimo personal y familiar para calcular el tipo de retención fuese 0 o negativa, el tipo de retención será 0 %.
* Si la cuantía total de las retribuciones del trabajo es inferior a 33.007,2 € y el contribuyente, de acuerdo con lo dispuesto en el artículo 88.1 del RD 439/2006 Reglamento del IRPF, hubiese comunicado a su pagador que destina cantidades para la adquisición o rehabilitación de su vivienda habitual utilizando financiación ajena por las que vaya a tener derecho a la deducción por inversión en vivienda habitual regulada en la DT 18ª de la Ley del IRPF, el tipo de retención se reducirá en dos enteros, sin que pueda resultar negativo como consecuencia de tal minoración.
* Este tipo general de retención no podrá ser inferior al 2 % cuando se trate de contratos o relaciones de duración inferior al año, ni inferior al 15 % cuando los rendimientos del trabajo se deriven de relaciones laborales especiales de carácter dependiente. Los citados porcentajes serán el 1 % y el 8 %, respectivamente, cuando se trate de rendimientos del trabajo obtenidos en Ceuta y Melilla que se beneficien de la deducción prevista en el artículo 68.4 de la Ley del IRPF. No obstante, no serán de aplicación los tipos mínimos del 8 y 15 % mencionados a los rendimientos obtenidos por los penados en las instituciones penitenciarias ni a los rendimientos derivados de relaciones laborales de carácter especial que afecten a personas con discapacidad.

Por otra parte, si se tratase de rendimientos del trabajo obtenidos en Ceuta y Melilla que se beneficien de la deducción prevista en el artículo 68.4 de la Ley del IRPF, se dividirán por dos los tipos de retención que se han mostrado.

Además de la entrega o el uso de un vehículo a un trabajador, existirá retribución en especie por los pagos derivados del consumo de carburantes que satisfaga la pagadora, como puede verse en la consulta vinculante de la DGT V0033-00 con fecha de salida 09/03/2000. Esto se debe a que tal como indica la definición de renta en especie, es “la utilización, consumo u obtención, para fines particulares, de bienes, derechos o servicios de forma gratuita o por precio inferior al normal de mercado, aun cuando no supongan un gasto real para quien las conceda”.

En resumen, para calcular un rendimiento en especie por uso o entrega de vehículo a los trabajadores, hace falta por este orden:
1º) Establecer si es uso o entrega. Si es uso, si es o no, propiedad el vehículo. Así se establece si coste de adquisición con todos los impuestos incluidos o valor de mercado que correspondería al vehículo si fuese nuevo.
2º) Si es uso, se multiplica por un 20 % lo anterior.
3º) Si es uso, además de lo anterior, se reduce un 15, 20 o 30 % en función del tipo de vehículo según parámetros de eficiencia energética.
4º) Establecer el tiempo total anual de fines particulares y aplicarlo a lo anterior, obteniéndose la valoración del rendimiento.
5º) Se tiene que establecer el tipo de retención correspondiente y se multiplica a la valoración obtenida del rendimiento, para obtener el ingreso a cuenta.
7º) Se suma el ingreso a cuenta y la valoración del rendimiento para obtener el rendimiento íntegro del trabajo para esta remuneración no exenta en especie.

Por último, hay que establecerlo bien en las nóminas y hojas de coste, así como declararlo bien en los modelos de autoliquidación 111 trimestral o mensualmente y en el resumen anual informativo 190, el cual este último debe corresponder con el borrador que obtenga el trabajador para su declaración de IRPF.

Referencias de todo lo escrito se encuentra en artículos de:
* La Ley 35/2006 del LIRPF: 42 y 43.
* RD 439/2006 Reglamento del IRPF: 48 bis, 80, 86, 102 y DA 2ª

Reciban un saludo,
Antonio José Ruiz.

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